Carta Samaritanus Bonus

El Buen Samaritano que deja su camino para socorrer al hombre enfermo (cfr. Lc 10, 30-37) es la imagen de Jesucristo que encuentra al hombre necesitado de salvación y cuida de sus heridas y su dolor con «el aceite del consuelo y el vino de la esperanza».

RINCÓN DEL BUEN SAMARITANO

Profesionales Sanitarios Cristianos (PROSAC)

Jornada de Bioética

Jornada Mundial del Enfermo